Mamá, mamá, ¡mamáaa!


¿Cuántas veces al día escuchas esta palabra? ¿Y cuántas veces la has escuchado durante esta cuarentena? Lo sé, yo también he intentado esconderme en el baño para ver, por lo menos, 5 minutos mi celular, y también he estado a punto de aventarme por la ventana, pero después recuerdo que... mi hija apenas tiene 7 años y necesita en todos los sentidos de mí. Y que las veces que repite la palabra "mamá" es directamente proporcional al amor y cuidados que necesita de mí. ​ Alguien me dijo alguna vez que aproveche cada momento que ella desee estar conmigo; cada vez que se pasa por las noches a mi cama y hasta cada noche en vela cuidando sus enfermedades, pues en unos cuantos años no sólo querrá pasar todo el tiempo que pueda lejos de mí, sino que, muy probablemente, no me quiera ni tantito cerca. Y yo sentiré lo que mi mamá sintió cuando yo era adolescente. Y tal vez Camila algún día sentirá la necesidad de tenerme cerca cuando mi cuerpo ya no la acompañe, con la misma añoranza que yo tengo de un abrazo de mi madre. ​ Así que... de hoy en adelante voy a disfrutar más su vocecita diciendo: "mamá, mamá, ¡mamáaaa!