Las mil y una noches que pasé con Kudai



El día de hoy la banda chilena se volvió tendencia en nuestro país, ¿por qué? Estrenaron la nueva versión de su exitoso tema “Sin despertar”, que en 2004 fue un trancazo en México.


Eso me hizo recordar, con un poco de nostalgia, los momentos que viví con Bárbara, Nicole, Pablo, Tomás y más adelante con Gaby Villalba.

Fue justo en el 2004 cuando Carlos Cambiazzo, mi jefe en la revista Notas Para ti, en donde trabajé feliz durante seis años escribiendo para chavitas (porque #señoraconalmadechavita), me mandó de viaje a Chile para hacerle un reportaje a un grupo, que allá y en todo Centro y Sudamérica, era un fenómeno.




Llegando al hotel en Santiago fui recibida con una deliciosa botella de vino que disfruté a mi regreso a México, y estaba tan, pero tan delicioso, que odio no poder recordar su nombre.





Al siguiente día presencié uno de los conciertos del grupo y me encontré con cuatro adolescentes vestidos con un etilo un tanto gótico, luciéndose en cada armonía y sincronizando perfectamente sus voces; el lugar estaba abarrotado y sus fans enloquecidos, entonces pensé: ‘¿y por qué este grupo jamás ha pisado México? ¡Serían un boom!’ Y así sucedió semanas más adelante, no enloquecieron, paralizaron al público mexa, tanto que tuvieron que mudarse a nuestra querida Chilangolandia.



Durante ese viaje pude conocerlos muy bien; probar por primera vez un pisco (aguardiente de uvas producido en Perú y Chile) y pelearme con un mesero peruano porque yo quería comer un aguacate y él me ofrecía palta. Y, ¿lo peor del viaje? Ningún chileno supo darme razón de Tulio Treviño, ni de ningún personaje de 31 minutos, ¿poooor?




Pocas semanas después Kudai llegó a México para quedarse: se apoderaron de las estaciones de radio, canales de videos y portadas de revistas. Si les digo que para Notas para ti los entrevisté 60 veces me quedo corta, muy corta.

Los vi en su disquera, Emi Music, innumerables veces, una increíble casona en el 33 de Río Tigris en la Cuauhtémoc, que ahora habita Universal Music; también en varios shootings en el estudio de una enorme fotógrafa, Nuri Escudero. Poco después se mudaron a México, ya sin Nicole en el grupo, ella fue sustituida por Gabriela Villalba, y también los entrevisté varias veces en casa, y me tocó ser testigo de su crecimiento, no sólo artístico, sino personal, de su felicidad, de una que otra pelea y en el caso de algunos hasta paño de lagrimas y consejera amorosa fui… Me encariñé mucho con ellos y que cuando se desintegraron en 2009 sí lloré a moco tendido.



Recuerdo que también los acompañé a la grabación de la sesión de fotos del disco Nadha, que lanzaron en 2008. Fue en el Museo del Chocolate de Nestlé en Toluca, yo reporté y mi esposo, Alonso Luna, tomó las fotos. Todo empezó tan temprano y acabó hasta la madrugada del día siguiente, y me cansé tanto de verlos posar, cambiarse, volver a posar y volver a cambiase, que de regreso a la Ciudad de México no pude pronunciar ni una sola palabra, ni ellos, pero ahora que lo pienso en realidad yo no hice nada más que comer kilos y kilos de chocolate abuelita. Qué tiempos aquellos.



Gracias a esas entrevistas y a esa convivencia conocí a personas increíbles, grandes PR's y grandes mujeres: Diana Fernández, Adriana Abarca, Paola García y Dany Suárez, talentosísimastodas, y responsables del éxito de muchos famosos.

Y 16 años después estoy aquí, emocionada como adolescente que grita y brinca de un lado a otro cantando la nueva versión del gran éxito de Kudai: Sin despertar. ¡Gracias por tantos recuerdos Kudai!


Disfruta aquí Sin despertar 2020:




Miren qué joya de foto publicada en Es más: Kudai conviviendo con RBD y Eiza González (en la época de Lola... Érase una vez) en el Turibús de la Ciudad de México.