Jennifer Lopez y sus excentricidades

Como la diva que es, JLo no se niega los lujos de una verdadera estrella. Aquí te enumeramos algunos, que seguro desconocías.


Su amor por los abrigos y estolas de piel le ha acarreado varios problemas, sobre todo las críticas de asociaciones como Anima Naturalis y PETA.


JLo es tal vez más conocida por su derrière que por sus canciones y ella está tan consciente de ello que ha asegurado esa parte de su cuerpo por 6 millones de dólares.


Para mantenerse en forma paga 50 mil dólares mensuales a Gunnar Paterson, uno de los entrenadores más cotizados de Los Angeles, quien también trabaja con Angelina Jolie, Kim Kardashian y Penélope Cruz.


JLo no puede dormir si no es con sus propias sábanas hechas por 250 hilos y que lleva a todos lados.

Su habitación de hotel debe ser blanca de piso a techo (paredes, mesas, sillas, sábanas, flores, velas) y la iluminación muy tenue.

Está tan obsesionada con el cuidado de su espalda baja que le preocupa adquirir algún tipo de germen o bacteria al ir al baño. Por eso durante sus giras también lleva consigo un asiento protector. Este extraño aditamento fue un regalo hecho por su ex novio, el actor Ben Affleck, tiene incrustaciones de rubíes, zafiros, perlas y diamantes, y está valuado en 105 mil dólares.

Cuando los hijos de la también actriz, los mellizos Max y Emme, la acompañan a sus tours, pide que dentro de su habitación haya muchos juguetes con los cuales se puedan divertir.



Para no romper la dieta, Jennifer ha dado instrucciones precisas para que jamás se cruce en su camino alguna golosina o alimento chatarra que pueda tentarla, pero sí pesas y aparatos para ejercitarse, ¡qué aplicada!

La artista siempre está muy bien resguardada por su equipo de seguridad, que no la dejan sola ni cuando sube a los elevadores, pues una de sus fobias es permanecer si compañía dentro de ellos.

Durante uno de sus viajes a Colombia la artista pidió que le cerraran un centro comercial para ir de compras.

A pesar de todas estas excentricidades Jennifer sigue dado muestras de sencillez al hablar con orgullo de sus orígenes en el Bronx. Está tan orgullosa de su pasado que eligió el barrio que la vio nacer, Castle Hill, en Nueva York para grabar su video “Same Girl”, en él se ve a Jennifer esperando para abordar el subway en la estación número 6, la misma que usaba de niña para ir a sus clases de baile.

JLo, antes muerta que sencilla y así ¡nos encanta!