Japoneza Retreat: el spot de lujo de Tlaxcala

A tan sólo dos horas de la Ciudad de México se ecuentra una de las construcciones más orignales del mundo, diseñada por Fausto Terán, quien plasmó en su obra la dualidad de dos culturas: la mexicana y la japonesa. ¡Imperdible!



Un oasis inspirador, que busca homenajear a Nezahuatcoyotl, considerado el mejor arquitecto de la época prehispánica, al mismo tiempo que nos transporta a espacios y sentimientos basados en el minimalismo de la cultura asiática.





El hotel fue construido por las manos de la comunidad aledaña en Tlaxcala y creado con la intención de fungir como nicho de contemplación de la naturaleza, en conjunción con armonía, lujo y tranquilidad que sólo se logra con el marco de los alrededores, representado por la fauna y flora endémicas.



La conctrucción tiene alma de concreto, forrada de pino de la sierra, durmientes de ferrocarril (madera desechada en distintos pueblos de los alrededores), lámparas hechas con raíces que el río arrastró y telas de lino.




En este espacio, no sólo podrás disfrutar de la naturaleza y relajarte, también cuentan con opción de elevar tu sistema inmune a través del Shinrin Yoku o baño de bosque.



Cada habitación cuenta con un tema distinto y vistas a la Laguna de Atlangatepec, los volcanes Popocatépetl, Iztaccíhuatl y en ocasiones especiales al Pico de Orizaba, con maravillosos amaneceres rojos, atardeceres rosas y cielos estrellados.